Salvajemente, Francisco Brines
De los pocos poetas vivos que merecen el nombre de clásicos uno de ellos es Francisco Brines. Leer "Las brasas" o "El otoño de las rosas" le convierte a uno en mejor persona,`por decir algo.
El presente poema es del libro "Aún no"
¿Con quién haré el amor?
En este vaso de ginebra bebo
los tapiados minutos de la noche,
la aridez de la música, y el ácido
deseo de la carne, Sólo existe,
donde el hielo se ausenta, cristalino
licor y miedo de la soledad.
Esta noche no habrá la mercenaria
compañía, ni gestos de aparente
calor en un tibio deseo. Lejos
está mi casa hoy, llegaré a ella
en la desierta luz de madrugada,
desnudaré mi cuerpo, y en las sombras
he de yacer con el estéril tiempo.
